Antes de empezar el ritual decoramos el altar, para ello podemos usar bellotas, piñas de pino y ciprés, tallos de trigo, otro tipo de frutas y nueces.
También vamos a necesitar una pequeña canasta llena de varios tipos de hojas secas.
Comenzaremos arreglando el altar y trazando el círculo, seguidamente hacemos las invocaciones a los Dioses y a los elementos.
Hecho esto nos vamos al altar y parados delante del altar, elevamos la canasta, dejando que las hojas caigan despacio dentro del círculo y decimos algo como esto:
Las hojas caen, los días se hacen fríos.La diosa echa su manto de Tierra a su AlrededorMientras tú, Gran Dios del Sol, navegas hacía el OesteHacía las tierras de encanto eterno arropado en el frío de la noche.Las frutas maduran, las semillas caen,Las horas del día y la noche se equilibran.Los vientos soplan desde el Norte, aullando lamentosEn esta aparente extinción de los poderes de la naturaleza,Diosa bendita, sé que la vida continúa.Por que la primavera es imposible sin la segunda cosechaTanto como la vida es imposible sin la muerteBendición a ti, Dios caído, mientras viajas haciaLas tierras del invierno y a los amantes brazos de la Diosa.
Ponemos la canasta en el suelo y decimos:
Graciosa Diosa de toda la fertilidad,Corté y coseché el fruto de mis acciones, buenas y malasDame el coraje para plantar semillas de alegría y amorEn el año venidero, eliminando la miseria y el odio.Enséñame los secretos de la sabia existencia en éste planetaLuminaria de la noche!
Esta vez recuerda que durante el festín del Ritual debes añadir estas palabras:
Le doy gracias a los Dioses por esta señal de una cosecha placentera. Así como disfruto de los frutos de mi trabajo, la cosecha de nuestra vida, que nunca nos olvidemos de aquellos que no son afortunados. Termina como siempre.
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